Esta tinta china -realizada en 2004- se encargó para el libro "El regreso del destino" de M.G. Zetina radicada en Acapulco Guerrero; es el retrato de una druidesa en su primera etapa. En la antigua religión la representación de la Diosa era triple, jóven, madura y senectud para volver a renacer. En ésta parte del libro que según mis cuentas dura como 500 años, una pareja se separa y reencuentra a través de océanos de tiempo.
Total que para el retrato utilicé una memoria de mi primer amor serio ( y azotado) de secundaria, el cuál se prolongó bastantes años y pasó por varias etapas hasta que por puritita salud mental entendí que no era de ahí. Estuvimos un corto tiempo en Chihuahua donde afortunadamente sigue la susodicha.
Recuerdo que le comentaba a una persona mayor mi desaveniencia, éste me escuchaba pacientemente y únicamente me decía: "...un problema menos..." y así seguía yo insistiendo y me repetía "...un problema menos..." replicaba yo mis amores y por respuesta obtenía: "...un problema menos..." de momento no entendí bien esas palabras, pero el tiempo es sabio y pone las cosas (y a la gente) en su lugar;
Ahora comprendo que una relación que sólo deja angustia y tristeza es un territorio que debe ser abandonado.... YA.
Última anotación al caso: mientras más carga de vivencias, experiencias y sentimientos tenga una persona creativa, más rico será el contenido de sus trazos y creaciones.
P.D.: La última cita es de Elia Martínez Rodarte, escritora y bloggera.

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